La ausencia de calor de estos últimos días del mes de julio están haciendo que el maíz no acumule los grados de calor necesarios para desarrollar su ciclo vegetativo y completar así su integral térmica (cálculo de unidades de calor necesarias para desarrollar su ciclo vegetativo).
De esta forma se trastoca el normal desarrollo de la planta, y se alarga el ciclo del maíz y es cuando aparece la posibilidad de heladas tempranas en momentos clave de la polinización y posterior llenado de la mazorca, pues le hacen falta más días para recoger la integral térmica.
Algo similar sucede con el arroz, que retrasa el espigado acercando la maduración a épocas de riesgo de heladas. A esta ausencia de calor hay que añadir también que el viento está dificultando enormemente los tratamientos herbicidas, y la aplicación de nitrógenos en los maíces de segunda cosecha.
Las rachas de viento dañan la parte foliar de la planta (rajado de hoja) y en los maíces recién regados las puede tronzar y doblar. Las fuertes rachas de viento están de igual manera afectando a la campaña de fruta, con daños en los árboles y con frutos que van a parar al suelo.
Estas circunstancias dificultan a su vez los riegos, con lo que el reparto del agua no puede ser uniforme.
ASAJA_Huesca