¿Qué son los tubérculos?

Sin duda alguna, uno de los mejores regalos de la Madre Tierra son los tubérculos, tallos de prominente engrosamiento donde se alojan todos los nutrientes que la planta reserva estratégicamente para asegurar su desarrollo.

Tienen como característica su crecimiento debajo del suelo. Es más, esto lo hacen en muchos casos para protegerse de la inclemencia del invierno o de una fuerte sequía, por lo que pudiera decirse que diseñan su propio sistema de almacenamiento de energía a fin de afrontar cualquier contingencia, al tiempo que garantizan un rebrote exitoso para la siguiente temporada de crecimiento.

Poseen una serie de escamas que permiten la proliferación de unas yemas que dan a su vez paso a los brotes o tallos que producirán más plantas. Por eso se dice que tienen una propagación de tipo asexual.

Y en la mayoría de los casos, se componen de almidón, una fuente de reserva clave, así como agua, compuestos nitrogenados en baja concentración y cero grasa.

Los tubérculos tienen una carga importante de minerales como el potasio, cobre, y manganeso, vitales para el buen funcionamiento del sistema digestivo y el excretor, pero también contienen vitaminas esenciales para el ser humano y los animales. Además, son una fuente inagotable de fibra soluble.

¿Cuáles son los tubérculos más famosos que hay? (pequeña descripción de cada uno de ellos)

Se clasifican en tubérculos de tallo y de raíz. ¿Quieres saber más? A continuación resumimos los más populares alrededor del mundo.

Tubérculos de tallo

Patatas

En el primer grupo, resalta el más famoso de todos: las patatas, capaces de producir brotes en arriba en la parte superior, mientras que las raíces salen en la parte inferior en esta herbácea perenne que alcanza unos 60 cm de altura.

Las patatas o papas provienen de una planta de tipo herbácea llamada Solanum tuberosum, de origen americano, especialmente en las regiones andinas, de donde salió para convertirse en ciudadana de las mesas del mundo entero.

Tienen tallos rectos con un desarrollo estimado en unos 60 centímetros de altura.

Son ricas en hidratos de carbono, almidón y glucosa, así como potasio, hierro, tiamina, fósforo, magnesio, ácido fólico, vitamina B y C.

Ñame

Proviene de una planta herbácea de tallos verdes que alcanzan de 3-4 metros de largo, con hojas grandes en forma de corazón y flores pequeñas blanquecinas, amarillas o verdes.

Pero destacan especialmente sus prominentes raíces. Es una fuente espléndida de vitaminas C y B1, así como proteínas y carbohidratos, fósforo, manganeso, magnesio y cobre.

Otros tubérculos de raíz son:

Jengibre

Perteneciente a las zingiberáceas, posee unas dimensiones que oscilan entre 5 a 15 cm de largo, con formas variadas que crecen en las regiones tropicales del planeta. Su tallo es subterráneo y tiene un delicioso sabor picante muy apreciado en la cocina asiática, aunque ya es de dominio mundial su uso en platos de todo tipo y como brebaje medicinal.

La presencia de origen ancestral se remonta a las antiquísimas civilizaciones mediterráneas, tanto que fue dibujaba en las pirámides de Keops, pero también se la consigue desde tiempos remotos en China.

El poder nutritivo de la jengibre es invaluable, porque contiene calcio, fósforo, hierro, calcio y carbohidratos. Pero desde tiempos inmemoriales se le endilgan cualidades curativas. Por ejemplo, los griegos comían jengibre dentro del pan para curar dolencias estomacales.

Yuca

Es un tubérculo procedente de un arbusto perenne de origen americano, con fuerte raigambre indígena. Se presenta en forma de tallos delgados repletos de cicatrices en sus hojas anteriores que se ubican en la parte superior de los tallos, en forma lobulada. Y sus raíces tuberosas son prominentemente características.

Rica en hidratos de carbono, con predominio del almidón, pero también tienen una importante carga de vitaminas A, C, K, B2, B3, B6 y B9, ácido fólico, fósforo, calcio, potasio, sodio y hierro.

Batatas

Entre los de raíz, resaltan las batatas, que tienen una raíz modificada de ubicación lateral que tiene la función de almacenar el máximo de energía posible, por lo que se puede equiparar a una batería, pero que en realidad es un órgano de almacenamiento que suele crecer en una raíz completa, en el medio o al final de la misma.

Dichas raíces son tuberosas, y se enredan mucho. Produce un tubérculo marrón tierra con la pulpa amarillenta compuesto por un sinfín de carotenoides, betacarotenos, vitaminas C y E, potasio, ácido fólico y se digiere muy fácilmente, siendo también una excelente fuente de energía en forma de almidón.

Nabos, rábanos, berenjenas, zanahorias, también son tubérculos harto conocidos en el mundo.

También se dividen en especies muy comunes en jardinería donde se encuentran algunos tipos de Begonias, el Sinningia y el Cyclamen.

¿Cómo se siembran los tubérculos?

En los tubérculos es de una importancia singular la preparación del suelo, porque el terreno debe estar libre, suelto, sin huecos ni depresiones, o terrones, sin obstáculos que impidan su correcto desarrollo radicular.

Una profundidad estimada entre 7-8 cm es más que suficiente para proceder a la siembra o plantación del tubérculo, bien sea a través de pedazos o piezas enteras del mismo, aunque esto último es lo más recomendable.

Y después de la plantación debe garantizarse un riego abundante y permanente, mediante la técnica de goteo, que es la más indicada para evitar encharcamientos.

Dato importante: la falta de agua es el peor enemigo de los tubérculos, ya que proliferan plagas y enfermedades con la aridez del suelo.

¿Qué plagas y enfermedades afectan a los tubérculos y cómo las tratamos?

Los tubérculos son sensibles a los ataques de virus que socava hasta en un 50% la productividad de los sembradíos con fines comerciales.

Tizón tardío

Uno de los peores males que aquejan a los tubérculos, es el Tizón tardío, conocida como la enfermedad de la papa, la cual es protagonizada por el hongo Phytophtora infestans que mina hojas, tallos y el propio tubérculo hasta dañarlo.

Marchitez bacteriana

Se trata del patógeno bacteriano Ralstonia solanacearum, que prolifera en zonas tropicales y subtropicales del planeta. Destruye sembradíos enteros de tubérculos si se lo deja avanzar.

Pierna negra de la papa

Se trata de otra infección de origen bacteriano ocasionada por la Pectobacterium que pudre rápidamente los tubérculos, tanto en el suelo como en periodo de almacenaje.

Una de las mejores formas de combatir las plagas es asumir un enfoque integral con varias estrategias de mínimo impacto ambiental como la introducción de depredadores naturales de plagas, siembra de semillas limpias, mejorar variedades para que incrementen su resistencia a las plagas y la realización de rotación de otros cultivos.

Muy importante también es la utilización de un compost orgánico que mejore la calidad del suelo donde sembramos los tubérculos.

Las plagas más persistentes son:

Escarabajo de la papa o Leptinotarsa decemlineata.

Tiene una altísima resistencia a los insecticidas y ataca sin piedad.

Mosca minadora

La Liriomyza huidobrensis procede de la América del Sur y se multiplica en zonas donde es elevado el uso de insecticidas

Polilla de la papa

La Phthorimaea operculella es una plaga de amplio poder destructivo que actúa durante el almacenaje de las papas en depósitos y siembras en zonas cálidas y secas.

Nematódo del quiste

La Globadera pallida rostochiensis es una auténtica plaga que ataca el suelo, en sembradíos andinos, es decir en regiones elevadas, pero también prolifera en regiones templadas.

Artículo invitado de Sembrar100.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *